Los problemas de Tesla no cesan ni cesarán. Ahora, el Cybertruck demuestra una vez más que es un trasto. La compañía de Elon Musk ha realizado una nueva llamada global para que todos los dueños envíen sus ‘muskonetas’ a reparar para evitar riesgos de víctimas y accidentes. Es el enésimo problema que pone de relieve la mala calidad y diseño de este automóvil. Es una crónica ya anunciada.
La nueva llamada a revisión física cubre todos los modelos 2024 y 2025, construidos entre el 13 de noviembre de 2023 y el 27 de febrero de 2024. En el anuncio, la compañía dice que «el panel de acero inoxidable del conjunto del larguero del techo puede ‘deslaminarse’ en la unión adhesiva, lo que puede hacer que el panel se separe del vehículo». El larguero une a los pilares que forman la estructura del techo del vehículo. Tesla añade que, «si el panel del larguero del techo se separa del vehículo durante la conducción, podría crear un peligro en la carretera para los conductores que le siguen y aumentar el riesgo de lesiones o colisión».